martes, 13 de agosto de 2013

115 ENGAÑO VISUAL

Voy navegando por el sur de la isla de KEFALONIA y pongo rumbo a una ensenada, donde creo que esta una de las mejores tabernas del Jónico. A 300 m. delante de la pequeña playa con un calado de 3,5 metros. Tiro el hierro, doy a tras, voy soltando cadena y con 15 metros ya noto que se agarró bien, largo 10 m. más para asegurar. Nos vamos a cenar y desde la mesa a lo alto, se ve lo bien que luce el barco. Entra la noche y se aprecia perfectamente, el color blanco del casco y las dos luces, la de fondeo y la solar de popa. Ya metidos en gintonics, cuando del barco solo se ven a muy lejos las dos lucecitas. Salto de la mesa como un pez espada a buscar mi barca. El dueño y pescador de la taberna, me dice quieto, es un defecto óptico que a veces se da, en luna creciente. Me tranquilizo, pero advirtiendo que si en dos minutos no veo el barco, me lleva con su motora. Al minuto el barco apareció donde lo habíamos dejado. Luciendo su blancura. Este fenómeno se repitió varias veces No entendí muy bien por que se producía. Pero impresiona, daba la sensación de estar a más de una milla. Hubo risas en las mesas cuando Alekos, el propietario, lo explico dándole primero el énfasis por efectos del vino y los gintonics.

2 comentarios:

tucho dijo...

Ese fenomeno es normal, es motivado por la cantidad de hielo que se echa en las copas

JOSE ANTONIO MERA-ESPIÑO dijo...

Pues a mi en las noches de luna llena, cuando bebo, el barco me parece más grande, más bonito y sus literas más cómodas. En fin, más cercano. Un abrazo y a seguir.