domingo, 28 de septiembre de 2014

¿ UNA PULSERA ?

Esto va a ser un poco largo pero me dijeron que lo contara. 

Estando cenando con JORDAN KANONIS le comento lo que encontré y que quiero entregarlo a quien corresponda. 
Me dice que le escriba lo que le conté y el se encarga de solucionarlo.
Lo escribo y se lo entrego a principios de Mayo.

MI ESCRITO

Buceando por  cerca de la playa de Stigma en Ephidavrios y a unos seis o siete metros de profundidad, vi una piedra con un agujero.
La cogí y vi que era lo que buscaba para hacer un artilugio. La lleve al barco y la arroje en la plataforma de baño de popa de mi barco y seguí buceando.
Al volver al barco y sentarme en la plataforma veo que la piedra se había roto un buen trozo, al cogerla vi que estaba formada por sedimentos, con mis manos vi que se rompía fácilmente y apareció lo que podía ser un trozo de alambre, seguí rompiendo y mi sorpresa fue al aparecer un ARO. No le di mas importancia y lo deje en la cubierta y limpie los restos de la supuesta piedra.
A la noche cogí el aro, lo mire muy bien y pensé, sera una pulsera antigua, ya que parece que el hilo esta retorcido para darle una pequeña gracia y la unión no parece soldada, si no que unida por golpe.
Sea lo que sea, he decidido entregarla al museo de AEGINA y que decida si es realmente antigua y la exponga para disfrute de los demás.
Con la recomendación de Jordan de que me dieran una carta donde diga lo que entrego con mi nombre FERNANDO LORENTE DIAZ, Español y el nombre de la entidad y  nombre de la persona que la recibe y una detallada explicación del ARO que entrego. 

ACONTECIMIENTOS
Jordan hace sus averiguaciones y comienza la entrega. 
A finales de junio, me llama Jordan. La policia ha venido a recoger el ARO.
Es la primera investigación para saber si es robado o esta reclamado.
Justo el primer día que llego a la isla de AEGINA. Jordan me llama y me dice que tenemos que ir a la Policia. Me entregan el ARO y nos vamos al museo que nos espera una Arqueóloga y el director del museo y otra persona mas.
La entrego, y me dice que es una pulsera que ronda los 400 años A.C.
La tratan con sumo cuidado, la miden, la pesan, la fotografía y escribe un folio a mano bien llenito con lo que le contaba y otros apuntes de ella.
La introducen en una bolsita transparente y la etiquetan.
Me lee el escrito y a continuación cubren un papel oficial y lo firmamos las cinco personas.
Me dan las gracias y me dicen que me llamaran para ir con un grupo de submarinistas a ver los fondos donde lo encontré. 



PULSERA

1 comentario:

Ana Capsir dijo...

Te debes sentir bien orgulloso de ti mismo; primero por haber descubierto la pulsera (¿no te intriga saber quien era su dueña?) y segundo por ser tan honesto y entregarla a quien corresponde; es un acto que te honra porque hay desaprensivos que se quedan cualquier resto arqueológico que encuentran. Un hurra, Fernando.

Ana